martes, 17 de septiembre de 2013

FINANZAS PERSONALES: 36 ENSEÑANZAS QUE NO DEBE OLVIDAR





http://economia.terra.com/

11 de Septiembre de 2013  

El uso responsable de nuestro dinero depende únicamente de nosotros. Por ende, evitar su malgasto y caer en deudas exorbitantes, podrían mejorar nuestra calidad de vida. A continuación te damos algunos consejos a poner en práctica:

01- Nunca por ningún concepto gaste más dinero que lo que gana.

02- Mantenga un presupuesto personal o familiar equilibrado, detalle en qué y cómo gasta sus ingresos.

03- Sea frugal en el gasto, consuma con moderación, pregúntese si realmente necesita adquirir un bien no ordinario.

04- Revise sus hábitos de gastos, establezca prioridades, recorte si fuese necesario.

05- Genere ingresos adicionales, revise su empleo actual, ¿es el más conveniente?, ¿donde están las fuentes adicionales de ingresos?

06- Cubra sus principales riesgos, use seguros médicos, de vida y de bienes.

07- Haga un uso inteligente del crédito y las tarjetas, si es compulsivo, déjelas en casa y maneje solo efectivo.

08- Planifique su retiro, comience un plan privado en moneda estable lo antes posible, invierta sistemáticamente.

09. Recuerde que las ventas son la principal fuente de riqueza. Al final todos vendemos algo.

10- No haga de las tarjetas de crédito un estilo de vida. Son solo para emergencias y eventualidades, úselas como débito.

11- Recuerde el poder del interés compuesto y de reinvertir a largo plazo.

12- Diversifique inteligentemente sus inversiones, busque un buen balance entre riesgo y retorno en sus inversiones.

13- Evite ser fiador, podría terminar pagando por algo que no disfrutó.

14- Conozca el impacto de la inflación y de una devaluación en su ingreso y en su estructura patrimonial.

15- En épocas de crisis solo se quedan los mejores en la empresas. Conviértete en un talento humano importante.

16- Gaste intereses o ganancias, nunca el capital.

17- Las pérdidas en inversiones forman parte del juego, "peor que perder es perder más".

18- Sea metódico en sus inversiones, evite decisiones bajo emociones, los mercados se mueven por codicia y miedo y allí están las oportunidades.

29- Sus verdaderos enemigos son los impuestos, la inflación, las devaluaciones y no invertir (costo de esperar).

20- No desaproveche ningún subsidio gubernamental o económico. Sea un comprador selectivo.

21. Recuerde como dice Warren Buffet, que la verdadera ganancia está "en la compra, no en la venta".

22. El dinero en si no se destruye, solo cambia de manos o se concentra, procura que esas manos sean las tuyas.

23. Confía en ti, en tus recursos, en tus conocimientos y habilidades, si no busca adquirirlas o asesorarte.

24- Genera en tus hijos y familia, conciencia sobre el correcto uso y manejo del dinero y del crédito.

25- La actitud ante los problemas y las situaciones es la clave en finanzas personales.

26- Encuentra formas creativas y alternas de ganar más dinero.

27- La disciplina es un valor muy importante en finanzas personales. Deja que los demás vivan de la apariencia y el "estatus".

28- Si tienes deudas y no puedes pagar renegocia. Pero siempre da la cara.

29- Los problemas de dinero no se resuelven solo con dinero.

30- Resiste la tentación del consumo superfluo y el endeudamiento para gasto corriente.

31- Comprar a crédito es comprometer tus Ingresos futuros.

32- Se sincero con tu situación económica y evita el autoengaño. Todos dicen que están bien incluso antes de quebrar.

33- Protege a tus seres queridos ante el riesgo de vivir poco (seguro de vida).

34- Protégete ante el riesgo de "vivir mucho sin tener con que" (Plan de retiro-Pensión).

35- El concepto moderno de riqueza, no es cuánto dinero tienes, es si eres libre financieramente.

36. Si eres emprendedor, considera la opción de iniciar tu propio negocio.

martes, 26 de marzo de 2013

INDICADORES DE EMPLEO : CUANDO UNA MUJER CAUSA ESTRAGOS EN LA ECONOMIA


www.finanzaspersonales.com

Cuando el futuro económico está en la balanza, quienes toman las decisiones están pendientes de datos que hay que tomar con pinzas. El que una mujer pierda su empleo puede hacer la diferencia entre el repunte o la caída de la economía.

Vamos a llamar a esta mujer Eva, y vamos a suponer que ella vive en Durham, en el norte de Inglaterra. Hoy su ropa de ejecutiva cuelga en el armario; sus zapatos no están lustrados. La semana pasada, por casualidad, perdió su empleo cuando unos pocos desafortunados sufrieron las consecuencias de un recorte de personal en la empresa en la que trabajaba.

Esta semana, también por casualidad, alguien llama a la puerta de su casa para que participe en una encuesta de empleo que sigue la vida laboral de 100.000 adultos.

Eva, sin saberlo, está a punto de mover montañas. Con una entrevista de 30 minutos y una equis en un cuestionario hará temblar la economía.

Grandes sumas de dinero darán bandazos en todo el sistema financiero mundial. Políticos estarán en aprietos y muchos negocios caerán en quiebra.

¿Cómo? Su estatus laboral es constatado. Entra en un registro. Y, en nuestro ejercicio ficticio, si unas 5.037 personas que participaron en la encuesta el mes pasado fueron clasificadas como desempleadas, en un grupo que cambia parcialmente cada vez, este mes hay 5.038 individuos sin trabajo.

Una vez que se hacen los cálculos, la nueva cifra de desempleo se extrapola a toda la población de un país, y el índice llega al 7,8%. El mundo tiembla. El mes pasado -en nuestro ejemplo ficticio- la tasa era del 7,7%.

Los "analistas", que habían estimado que las cifras de desempleo disminuirían un 0,1% -confirmando señales de recuperación- declaran estar "sorprendidos". Olvidan comparar esa cifra con otras más prometedoras y los medios de comunicación promulgan que el desempleo ha aumentado, otra vez.

"Nervioso"


Los titulares se llenan de palabras como "fracaso" o "fatalidad", mientras todos los intentos del Banco de Inglaterra para rescatar la economía se hacen agua.

Las perspectivas de las finanzas públicas del Reino Unido son corregidas por comentaristas en todas partes, mientras se duda de la recuperación del país y la cantidad de dinero que el gobierno podrá recaudar con el que se esperaba reducir sus préstamos mensuales.

Aumenta el nerviosismo en los mercados. El caso de Grecia está presente en la mente de todos. Una agencia de riesgos degrada el valor crediticio de la nación.

Se instaura el pánico; el dinero se va del país; nadie quiere bonos del Estado británico a menos que aumenten considerablemente las tasas de interés; y se empieza a escuchar que las finanzas públicas del país están a punto de colapsar.

En el fondo de todo este alboroto, está Eva. ¿Por qué sólo ella? Porque el tamaño de la muestra en la que se basan las cifras de desempleo es tal que un cambio del 0,1% es igual a unas 65 personas.

Se podría hilar todavía más fino, pues es improbable que el total sea divisible por 65 así que si sobran, digamos, 33, se redondeará hacia arriba pero si sobran 32, hacia abajo.

Es por esto que, al final, una sola persona puede marcar la diferencia entre el incremento o caída del nivel de desempleo de un país.

Buena lectura

Ésta no es una crítica a la forma en que la fuente recoge o presenta la información. La Oficina Nacional de estadística deja muy claro que -la mayoría de las veces- la cifra es precisa sólo a 0,2%. Esto significa que un incremento del 0,1% en la tasa de desempleo puede ser consistente en un 0,1% con una caída real del desempleo en toda la economía.

El rango de incertidumbre es igual a decenas de miles de personas en la economía real. La variabilidad de la muestra en regiones puede ser tres veces mayor que todo el país.

Nuestra pequeña fantasía es improbable y depende de la causalidad y del comentario público irreflexivo. Sin embargo el punto es que tiempos febriles producen reacciones nerviosas. Cada dato sobre el estado de la economía es interpretada, analizada, recalculada, y se hace mucho -quizás demasiado- de lo poco.

La diferencia entre un aumento o una caída es juzgada con caras solemnes cuando la verdad es que es posible que el cambio que observamos ni siquiera existe. Los datos económicos no son un conjunto de hechos, sino de pistas, algunas de las cuales son pistas falsas producto de errores de medición inevitables.

Lo que hay que preguntarle a las firmas encuestadoras: ¿de cuánta gente real en esas encuestas depende la apariencia de cambio? Lo que importa no es cuántos participan en el estudio, sino cuántos marcan la diferencia.

Al día siguiente, antes de que las cifras de desempleo se publicaran, Eva encontró un trabajo nuevo.